Películas de Mierda: Death Bed

En el continuo esfuerzo realizado por el staff de AdC por traerles sólo las referencias al mejor cine, nos topamos con esta maravilla de la humanidad que es Death Bed: The Bed That Eats de 1977, una película sobre una cama que come gente. Una cama. Que come gente. Considerada por el gran Roger Ebert como la mejor producción cinematográfica de la historia, Death Bed es la historia de una cama poseída por un antiguo demonio a la espera de que ingenuos jóvenes copulen o duerman (desnudos) sobre su superficie, para devorarlos a ellos y sus pertenencias.

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Sí, ésto pasó.

 

Su director, George Barry, entre otros, la consideraron un film perdido (Barry ni siquiera recordaba haberla hecho), hasta que descubrió que una copia pirata en circulación había generado un seguimiento de culto, y se procedió a un lanzamiento oficial en DVD. Y no es para menos; precede al Resplandor de Kubrick en el uso de separadores temporales (donde los de Kubrick son los días de la semana, acá son Desayuno, Almuerzo, Cena y Sólo Aperitivos), y cuenta con un imaginativo uso de las visuales y el diseño sonoro para crear el submundo de cama titular. Su guión se preocupa tanto por la verosimilitud de su propuesta que la cama también es capaz de sufrir indigestión, por lo que debe recurrir al uso de antiácidos después de la ingesta de una víctima poco amigable para su sistema.

En conjunto, es una cinta que se merece todo el respeto que se ha ganado con los años; una reflexión incisiva sobre nuestra relación con los muebles, y una lírica personificación metafórica del proceso digestivo. Recomendable para toda la familia.