MiniReview: Exorcismo en Georgia

Exorcismo en Georgia (o The Haunting in Connecticut 2: Ghosts of Georgia, título original que resguarda su parentesco con The Haunting in Connecticut de 2009), estrenada el pasado jueves 02 de Julio, narra la desafortunada historia de una joven familia que llega a vivir  a una aislada propiedad en Georgia siendo prontamente acosados por hostiles apariciones que los atormentan, en especial, a su pequeña hija Heidi quien parece tener un don para detectar actividades paranormales.

Lisa Wyrick (Abigail Spencer), Andy Wyrick (Chad Michael Murray) y la pequeña Heidi (Emily Alyn Lind).
Lisa Wyrick (Abigail Spencer), Andy Wyrick (Chad Michael Murray) y la pequeña Heidi (Emily Alyn Lind).

Basada en hechos reales, toma la perturbadora experiencia vivida por la familia Wyrick luego que se mudaran a Georgia en 1988 para construir un relato en el que el terror de posesiones y exorcismos se encuentra con la violencia y tragedia de las leyendas rurales refiriendo incluso, a uno de los periodos más oscuros de la historia estadounidense. Una película cuyo principal conflicto no es, como pudiera creerse, la lucha contra iracundos espíritus sino más bien la incomunicación de una madre con su pequeña hija quien le recuerda el «don» que poseen las mujeres de la familia, don que siente como una maldición y del que ha intentado deshacerse recurriendo a cuanta pastilla esté disponible en el mercado. De cierta forma, una película sobre lo aterradora que puede ser la paternidad y la auto aceptación cuya principal virtud es tratar a los niños como seres pensantes.

Exorcismo en Georgia
Exorcismo en Georgia

 

Lamentablemente, los formalismos le fallan a una historia con todo el potencial para sobresalir pero que se pierde en efectismos estandarizados y recursos facilistas, mostrando los mismos vicios del terror contemporáneo, para hacernos saltar de la butaca pero que no consigue envolvernos en esa atmósfera enrarecida y aterradora de la que gozan los clásicos del género.

Una película que, sin embargo, te mantiene interesado en resolver el misterio y que a ratos incluso asusta, pero cuyo efecto es efímero, termina siendo una película para pasar la tarde con amigos.