MiniReview: jOBS

Con el gancho de tener a Ashton Kutcher en el papel principal, todos esperaban que fuese la biopic definitiva sobre Steve Jobs, el hombre que cambió el mundo de las computadoras, que revolucionó la industria al traer el diseño a los aparatos de consumo personal, pero lamentablemente fue un fiasco. Malas actuaciones, arcos argumentales incompletos y una dirección que parece más encaminada a copiar el estilo visual de los comerciales de Apple que a contar una historia, creando una película débil que se desarma frente al primer cuestionamiento, y peor aún, que omite momentos esenciales que definieron la vida de Jobs, como la compra de Pixar y su enfermedad.

Steve y pandilla de ñoños
Steve y pandilla de ñoños

La película comienza luego que Jobs dejara la universidad, mientras asistía a las clases que le interesaban, sin interés alguno por obtener un título. Vemos «momentos kodak» de esta etapa de Jobs, para luego dar un salto adelante y ver a Steve trabajando en Atari, donde su amistad con Wozniak se estrecha y ve en uno de los proyectos personales de Woz una oportunidad de negocio. De allí en adelante la película nunca termina de despegar, y vamos saltando entre décadas para que nos cuenten anécdotas de su vida y la de sus cercanos, entre todas estas secuencias lo que más llama la atención es el parecido físico de los actores con las personas a las que interpretan.

Un maquillaje poco convincente
Un maquillaje poco convincente

JOBS, la película que pretendía contar la historia del gran inventor norteamericano termina siendo una gran farsa, una película livianita la cual por momentos el director intenta llevar por terrenos oscuros -emulando el trabajo de David Fincher con The Social Network– pero se detiene a mitad de camino. La interpretación de Ashton Kutcher intenta ser creíble pero no pasa de ser una copia de gestos visuales y una mirada que parece más propia de Hulk, o Bruce Banner mejor dicho, que del personaje que encarna.
En resumen, la película que es un producto liviano, para una generación liviana, una película para mirar un domingo flojo.