MiniReview: Como Entrenar A Tu Dragón 2

Como Entrenar A Tu Dragón 2, probablemente una de las secuelas más esperadas, ha llegado hoy por fin a nuestros cines con copias dobladas y subtituladas (Cate Blanchett, Kit Harington y Djimon Hounsou se suman al cast). Situada a cinco años desde que la gente de Berk decidiera abandonar la empresa de cazar dragones y dedicarse a adoptarlos, momento en que un nuevo enemigo amenaza con destruir para siempre este nuevo estilo de vida. Y para los más escépticos, comenzaré diciendo que la espera valió la pena.

Valka e Hipo se encuentran.
La animación supera a su predecesora.

Mientras que en su primera parte, Hiccup (Hipo) debía demostrarles a su padre y a su pueblo que el fuego contra fuego no era la mejor manera de aproximarse a los dragones, en esta segunda entrega intentará persuadir al enemigo de que el dominio basado en el miedo no solo es inmoral y abusivo sino también ineficaz al lado de la lealtad cultivada a través de la admiración y el respeto, que es la base de su inquebrantable relación con Toothless (Chimuelo). Una vez más la tozudez de Hipo, junto a su intento por escapar de las responsabilidades que como hijo del líder amenazan su futuro,  lo llevan a descubrir nuevos peligros condensados en Drago y su ejército de dragones, pero también a formar nuevas alianzas gracias a su encuentro con Valka quien prueba ser aún más experta en el entrenamiento de dragones que el propio Hipo y que le muestra todo un universo nuevo.

Como Entrenar A Tu Dragón 2, conserva el humor y el drama y nos invita a acompañar a Hipo y Chimuelo en un nuevo viaje para expandir su mundo pero también, para definirse a sí mismos y enfrentar las responsabilidades que la adultez trae con sigo sin dejar de lado ese idealismo e ingenuidad que les permitieron cruzar caminos en primera instancia. Una secuela que lejos de traicionar el espíritu de su predecesora -como en tantos otros intentos por sobreexplotar una franquicia -, lo lleva al siguiente nivel, convirtiéndose en una película independiente que funciona en sí misma y que vuelve a reivindicar la amistad, la familia y esa necesaria cuota de rebeldía que nos permite hacer que las cosas cambien, todo a través de la maduración de Hipo y compañía. 

Comentarios