MiniReview: 3 Días Para Matar

Sentarse a ver una estandarizada película de acción bien podría ser considerado una forma de tortura, afortunadamente, de vez en cuando aparecen cintas como ésta que se atreven a ridiculizar los clichés del propio género dentro del que se inscriben. Dirigida por McG y escrita por Luc Besson, 3 Días Para Matar juega con las contradicciones y absurdos de lo que la industria nos ha enseñado que es un “badass” y hoy se estrena en nuestros cines.

Aplausos para Haillee
Aplausos para Haillee

Muy al estilo “The Professional”, aunque bastante alejada de su perfecta consistencia, la película nos presenta a Ethan Renner (Kevin Costner) como el agente rudo que no teme ensuciarse las manos y que se embarca en una última misión, obligado por la promesa de recibir un tratamiento médico experimental que le permitiría combatir la grave enfermedad que padece y poder así pasar más tiempo con su familia, a quienes postergó durante años justamente porque priorizó su trabajo. Pero cazar al terrorista más peligroso del mundo no es el verdadero desafío para Renner, sino el hacerlo mientras está a cargo de su hija adolescente a la que prometió cuidar mientras su ex esposa se encuentra fuera de la ciudad, evidentemente, tomar una vida resulta mucho más sencillo que hacerse cargo de una y la crianza prueba ser una tarea infinitamente más compleja que el asesinato.

A algunos podrá parecerles ambigua e indecisa en cuanto al tono, a medio camino entre una película de acción y una comedia pero creo que es su indeterminación lo que la hace entretenida. Un hombre que se dedica a atrapar súper delincuentes, que no duda en apretar el gatillo es absolutamente inútil cuando se trata de comunicar emociones o lidiar con demostraciones de afecto (aunque aceptémoslo, quién no). Y a pesar de que le sobran algunas cosas que la hacen un poco extensa, la tensión entre Renner tratando de ser padre, Zooey (Heilee Steinfeld) castigando a su padre por haberlas abandonado durante tantos años y Mitat (Marc Andreoni) ayudando a Renner a ser padre y a capturar al “lobo” funciona perfecto.

Ethan Renner, badass a punto de jubilar.
Ethan Renner, badass a punto de jubilar.

Por lo mismo, una película que abraza la ironía y no se toma en serio a sí misma, cuyo mejor ejemplo son las múltiples secuencias de Kevin Costner andando en la bicicleta morada que compró para Zooey lo que la distancia de propuestas pretenciosas como esa oda al mal gusto que es el remake de The Wicker Man y en cambio, la vuelve honesta y genuinamente divertida.