Minireview Crystal Fairy & the Magical Cactus and 2012

Hoy se estrenó Crystal Fairy & the Magical Cactus and 2012, lo último de Sebastián Silva y tengo que ser completamente honesto con ustedes sobre dos cosas: una, la película se me hizo más llevadera porque me significó un flashback hacia el 2012 y las reuniones que mantenía con mi ex y sus amigos, donde la ingesta de drogas psicodélicas era común y casi necesaria – así que muchos de los elementos narrativos, principalmente de comedia, funcionaron conmigo porque precisamente cuento con la experiencia que me permite empatizar con ellos. Quienes sean ajenos a toda esta área de la experimentación humana, muy probablemente sentirán que toda la película es un gesto en demasía indulgente de parte de un realizador que simplemente quiso poner en pantalla un chiste de 90 minutos sobre las vicisitudes del consumo de drogas duras.Jamie (Michael Cera)

Jamie (Michael Cera)

Y dos (que deriva del primer punto), si decidimos ser indulgentes con Silva y otorgarle la oportunidad de llenarnos con dichos 90 minutos, nos encontraremos con que la película en sí funciona como una dosis de LSD o 25C-NBOMe (me disculpo por la especificación), por nombrar unas pocas – es decir, desagradable en un inicio por notarse en demasía su agresiva entrada en el organismo (es desordenada, poco pulcra, y transpira de inmediato sus intenciones), y luego, a medida que se la digiere y se le permite entrar sin muchas reservas, deja entrever algunos aspectos que la vuelven disfrutable. Efectivamente, y aunque tampoco es el pilar cinematográfico en el tema, hacia el final CrystalFairy logra transparentar algunos aspectos sobre la cualidad empatógena de ciertas drogas, sobre cómo ciertos individuos permanecen temerosos de la intimidad, que defienden agresivamente su bien calculado hermetismo, hasta que son forzados por factores externos que los quiebran y los vulneran y obligan a abrirse al resto.

Fuera de eso, CrystalFairy es lo que es: una película hecha para gente que ha tripeado. Abstenerse niños, protestantes y señoras que se cruzan las batas.