Películas de los 80s: A Nightmare on Elm Street

Clásico de 1984, escrito y dirigido por Wes Craven, Pesadilla como se conoció en Latinoamérica es una de las mejores franquicias que el cine de terror de los 80s nos pudo entregar, parte de este gran éxito se basa fundamentalmente en dos cosas: tanto de creador como su casa productora nunca se sintieron avergonzados por la franquicia, al contrario de como sucedió con Jason y viernes trece -la competencia- pero no es la idea caer en comparaciones simples, sino profundizar en la terrible idea de que podemos morir en nuestros sueños.

nightmare on elm street
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Qué es la realidad, Cuál es la realidad, podemos morir en nuestros sueños, la respuesta de Craven es: sí, podemos, y de hecho tenemos una especie de serial killer que nos está buscando, para hacernos pagar por los crímenes de nuestros padres, cuando Fred Krueger, un asesino serial de niños -una especie de pedófilo- es dejado en libertad los vecinos de la calle Elm deciden tomar la justicia en sus propias manos, asesinando a Krueger quien jura venganza en el momento que sus hijos se encuentren más indefensos, en sus sueños, ese es más o menos el origen de Krueger, con esta premisa bastante simple Craven nos introduce a un mundo que mezcla sueños con realidad y en donde, lo más importante es si mueres en el sueño, mueres en la realidad.

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Si hay restable en Pesadilla, además de esas hermosas escenas de muerte, es que Craven tiene amor por sus personajes están construidos de una forma que no sean marionetas unidimensionales, y segundo Craven es capaz de construir y articular un relato que va más allá de la película -algo que es transversal en la producción del cine de los 80s – a pesar de tratarse de una película de género, el director busca exponer su punto de vista sobre la sociedad, la familia y la vida, Craven nos cuenta de sus pesadillas y ese amor a sus pesadillas nos lleva a sentir empatía por sus personajes, porque a final de cuenta más allá del despliegue escénico, de la sangre y efectos especiales podemos sentir que haya alguien tras la película, como que nos pasa con la saga de Jason, donde los personajes sólo existen para ser descuartizados.

 

 

La clásica escena de la bañera
La clásica escena de la bañera

Craven en sabe manejar el género,un bien, muchas de sus soluciones visuales son excelentes y marcaron a toda una generación, el manejo del ritmo de montaje es muy bueno, creando tensión en los momentos precisos, sin llegar a aburrir en las escenas explicativas y muy rápido en las partes que lo necesitan, es por esto que Pesadilla es otra de la película de culto nos entregó la maravillosa década de los 80s.